En Popayán, El tiempo pasa pero no corre.
Parque Caldas 1940 Este fenómeno parece simbolizarlo la Torre del reloj, una mole de ladrillo convertida en el punto de referencia físico del devenir payanés, una metáfora de lo perenne e inamovible donde la aguja marca cuando quiere, despaciosa y evocadoramente, el ritmo de un orden social en el que las costumbres mezclan lo nostálgico, lo utópico y lo moderno. Mirando hacia atrás, desde su campanario, “la vida en policía” se remonta al primer reparto de solares el 9 de Abril de 1537 por el Cabildo Justicia y Regimiento, la cuadrícula que dibuja el casco urbano, durante mucho tiempo no logró extenderse más allá de lo que hoy es la calle de los bueyes (carrera 3ª oriente), la calle de la lomita (cra 10ª al occidente), la calle de la Pamba (calle 3ª al norte) y la calle del chirimoyo (calle 6ª al sur). En el censo de 1807, de 871 casas, 491 aún eran bajas con techo de paja. La distribución inicial como era común y resultante del trazo a cordel en las fundaciones...